Jueves, 02 Julio, 2009

Alpiste Politico

o Abstención, el reto
o Ruta de candidatos
o Pros y contras

 

A 72 horas de celebrarse las elecciones, queda clara una realidad; sin importar hacia qué candidato se enfile el triunfo electoral la principal amenaza que pende sobre los comicios es el abstencionismo y está por verse en qué medida logran abatirlo las campañas que, principalmente, han hecho en pos de la gubernatura, Alejandro Zapata Perogordo, Fernando Toranzo Fernández y Juan Ramiro Robledo.
Acortados los tiempos de proselitismo por las nuevas disposiciones electorales a sólo 60 días, los contendientes tuvieron que remar, no obstante, contra otras complicaciones que los redujeron aún más, como lo fue el periodo de contingencia sanitaria por la epidemia de influenza. El inesperado episodio propició su inmovilización en ese sentido durante las dos semanas que el temor al contagio paralizó las actividades cotidianas en todo el territorio estatal, y aún en gran parte del país. Necesariamente, el hecho acortó a su vez el margen de acción dirigido a sacar al ciudadano del desencanto que desde hace muchos años viene provocándole todo lo que huele a política. Tanto que para el domingo se pronostica un 50% de inasistencia a las urnas
Consecuentemente, ambas situaciones obligaron a Zapata, Toranzo y Juan Ramiro, a apretar sus actividades tan pronto recibieron luz verde para hacerlo. Ya empezaremos a ver desde la noche del 5 de julio en qué medida lograron sacudir la modorra que aqueja al electoral por tan sólo pensar en acudir a las urnas.


AZP ENEMIGO A VENCER


En un breve repaso a lo que hicieron en su ruta proselitista, el abanderado del PAN-PANAL. Alejandro Zapata Perogordo, en su caso la recorrió como el presumiblemente más perfilado para la conquista del objetivo. No es nada nuevo y de todos es sabido. Desde hace por lo menos dos años se le etiquetó como tal en función de su primer intento por alcanzar la postulación y del sostenimiento del nivel en su trayectoria política.
Con la candidatura en la mano en esta etapa, AZP ha debido enfrentar la condición de «tírenle al negro» por parte de sus rivales, a resultas de su postulación por el partido en el poder y por el margen de ventaja que venía cargando por su circunstancia desde tiempo atrás. Ello no le impidió imprimirle una evidente intensidad a su ritmo de actividades proselitistas a grado tal que en repetidas ocasiones visitó diversos municipios dentro de su campaña, fundamentalmente de la huasteca donde uno de sus opositores apuesta a sacar la elección.
Sin embargo, aparejado a su tarea de ir a la conquista del voto Alejandro Zapata igualmente no ha tenido más remedio que enfrentar contingencias políticas al interior de su partido, plasmadas en las renuncias a su partido de Jorge Lozano Armengol y Eugenio Govea Arcos originadas en su cierre de campaña: Las maniobras inevitablemente impactaron en la ventaja porcentual que venía guardando, de tal suerte que, de conseguir finalmente el triunfo en las elecciones, lo lograría a pesar de sus adversarios panistas. Pero, de ser adverso el resultado, el acontecimiento vendría a convalidar las tesis expuestas desde hace varios meses en este espacio, respecto de que el PAN únicamente podría perder la gubernatura por errores de los propios panistas. Por lo pronto, y mientras conocemos el desenlace, sigue como el enemigo a vencer por la amplia presencia forjada con mayor solidez en la capital, donde tiene su bastión de votos.


BURBUJA TORANCISTA


Por su lado, Fernando Toranzo Fernández llegó a la candidatura del PRI en medio de la sorpresa generalizada desde el momento en que se catapultó desde la titularidad de la Secretaría de Salud del gabinete marcelista. Las polémicas, rumores, versiones y toda suerte de conjeturas tejidas al amparo de su nacimiento como candidato, dieron lugar a que polarizara la atención ciudadana de modo tal que rápidamente posicionó su nombre entre el electorado.
Con esa burbuja de atención lograda, Toranzo provocó una suerte de despertar del priísmo que yacía adormilado por el largo rosario de escándalos y sucesos violentos que caracterizaron la vida del partido durante los últimos dos años.
Y aunque rodeado de personajes de repudiados antecedentes políticos, como abanderado del binomio PRI-PVEM, ha establecido como granero de simpatías la huasteca, donde se le tiene como uno de los suyos por haber radicado muchos años en Valles pese a que nació en Venado.
Desde luego, llega a esta recta final con el inocultable desdén de su dirigente nacional Beatriz Paredes Rangel, a jugársela desde un principio con él, refrendado con la evasiva de acudir a su cierre de campaña en Fundadores a la que envió a su segundo, Jesús Murillo Karam. Y aunque las expresiones optimistas de alcanzar la victoria en las urnas ha sido la consigna en su campaña electoral, no puede soslayar el impacto negativo que ha registrado su causa derivados de las ríspidas fricciones interpriístas desatadas por las disputas por las candidaturas a la alcaldía capitalina y a la diputación federal por el tercer distrito. En el primero de los casos la situación se recompuso, pero en lo que hace al segundo, los tribunales acaban de ordenar la restitución de la misma a Adolfo Micalco, luego de que por maniobras internas lo habían desplazado para dársela a alguien llamado Salvador Castrillón. Lo malo para Toranzo, es que Micalco prácticamente se ha declarado como su enemigo público.


A CONTRACORRIENTE JRR


Por lo que toca a Juan Ramiro Robledo, puede decirse que llegó a la candidatura del PRD y de los otros partidos que conforman la alianza Por el Bien de San Luis, de manera natural al constituirse como la figura más destacada del ámbito izquierdista potosino.
Con el prestigio de haber desarrollado una carrera política ajena a toda sospecha de manchas, cubrió una campaña electoral con ese valor como estandarte y base de las propuestas de cambio a una tercera vía, que él representa. De sobra conocida y reconocida su capacidad en la estructura de ideas y propuestas, ha originado que, incluso, sus adversarios hayan hecho suyas algunas de mayor proyección social.
Tan ese así que por el lado priísta temen que su presencia en la contienda electoral les represente una fuga de votantes de aquellos inconformes con los manejos que ha venido teniendo el tricolor. Como contraparte, empero, enfrenta la debilidad electoral que desde su nacimiento padece el partido más destacado de los que apoyan su candidatura: el PRD. Rema a contracorriente en condiciones muy desventajosas.


Así, las cartas están echadas. Veremos el 5 de julio
miguelangelslp@yahoo.com.mx

 

 
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