EUFORIA.- En muchos aspectos la celebración del bicentenario de la Independencia y del primer centenario de la Revolución de 1910 ha generado euforia en diversos sectores de la sociedad, entre los políticos, los intelectuales, los funcionarios culturales, los promotores de arte y los propios artistas, quienes se han dado a la tarea de elaborar y concretar, en el corto plazo, proyectos que puedan ilustrar a la comunidad nacional la importancia de estos eventos histórico-sociales, y su trascendencia para el México de hoy.
DESDE LUEGO.- Desde luego, esta proximidad ha generado la activación en las escuelas —hoy el período de asueto—, de la enseñanza de la historia y la interpretación de una amplia gama de pasajes de heroismo y de traición que se sucedieron en el territorio nacional trescientos años atrás.
SE ARRANCARON.- Se arrancaron ya las obras de remodelación con miras al homenaje a los héroes de la independencia y de la revolución; se han desarrollado proyectos para erigir monumentos, para presentar libros de historia regional que recogen las figuras de los protohombres potosinos y dan cuenta de sus aportaciones a la república; se han recogido las historias locales que dieron pauta a la configuración de los clubes liberales, los que ilustran los gobiernos instalados por Juárez provisionalmente en nuestra capital...
PERO NO DEJA DE SORPRENDER.- Cercanos a la conmemoración del bicentenario de la Independencia no podemos sino sorprendernos del abandono en que se encuentra el monumento erigido en memoria de don Miguel Hidalgo y Costilla y que se encuentra en la olvidada de las autoridades Alameda Juan Sarabia, y como el iniciador de la independencia, muchos otros se encuentran en el más grotesco de los olvidos, incluidos los hombres y las mujeres de San Luis que participaron demanera activa y hasta determinante en el movimiento independientista.
BLOGS.- Los partidos políticos, al menos en el PRI, se han aventurado a la construcción de blogs y páginas web para dar cabida al pensamiento que anima a los potosinos en el entorno de estas celebraciones y conmemoraciones.
SIN EMBARGO.- Sin embargo todas estas actividades, amplias y diversas, no ha tocado aún la fibra nacionalista de los potosinos, de los mexicanos que ya no se sorprenden con el atrevimiento del presidente Calderón que ha convocado a los científicos legistas para que con pruebas de ADN certifiquen la autenticidad de los héroes, cuyos restos se encontraban en la Columna de la Independencia, precisamente para honrar su memoria.
EN ESTE ENTORNO.- En este entorno, tanto la comunidad intelectual como los gobiernos federales y estatales, parecen olvidarse de que entre los periodos de la Independencia y de la Revolución, existen otros de igual importancia, como es el caso de la reforma, por la que procedió la separación entre la iglesia (las iglesias) y el Estado mexicano, una lucha impulsada fuertemente por el pensamiento liberal de don Benito Pablo Juárez García, cuyo sequicentenario ha pasado desaparcibido.
NO ES FÁCIL.- No es fácil, desde luego, dar aliento al nacionalismo cuando en buena parte del territorio nacional y estatal se dan casos que tienen que ver con una creciente inseguridad pública; cuando la crisis económica no termina de resolverse, cuando los ingresos de los ciudadanos han dejado de ser constitucionales, en la medida en que un salario mínimo ya no compra siquiera una quinta parte de la llamada canasta básica (se supone que una canasta básica es la unidad de medida de los salarios mínimos.)
TODAVÍA.- Todavía las adversidades que se desprenden de los cambios climáticos, de los huracanes que aunque no nos alcanzan a plenitud, si nos dejan en el estado dramas familiares y comunitarios importantes, como se advierte con las inundaciones en la Huasteca, las afectaciones de las comunidades del altiplano y las inundaciones por aguas negras en las zonas habitacionales en las partes bajas de la capital potosina y de Soledad de Graciano Sánchez.