Jueves, 29 de Julio de 2010

 

 

 

La visita de Beatriz Paredes Rangel, líder nacional del PRI se tradujo ayer en un protocolo de formalidades, remembranzas colosistas, presencias de siempre, motivo y razón oficial de ser. Todo estaba resuelto de inicio a fin, Beatriz encontraría un priismo fuerte y unido, según se anticipo. Finalmente la cereza del pastel no fue solo un acto de promesa y reafirmación, sino que vino a San Luis Potosí discurrir y a contribuir a que se resuelvan las tenebras que todavía se traen internamente los priistas que luchan por arribar a todos los espacios del poder y de representación tricolor.
Por resolverse en breve la problemática priista aldeana, que para nadie es una cuestión enigmática, ya que gradualmente han venido superando obstáculos con la magistral sencillez de proclamar: “Hoy te pongo a ti y mañana te quitas tú para poner o dejar a”, sigue siendo una práctica fructuosa, eficaz y rentable de un partido político, que según Beatriz Paredes, está dispuesto a aprender de los errores del pasado y de un presente muy reciente.
A Beatriz Paredes le valió purísima madre si Oscar Bautista Villegas permanece o no al frente en la coordinación de la fracción parlamentaria del PRI en el Congreso del Estado y si en su lugar estaría llegando Manuel Lozano Nieto, o bien si los ex regidores priistas devolverían o no el cuestionado bono de marcha que se adjudicaron en la pasada administración municipal, que con el sueldo actual que perciben en donde hoy laboran, podrían purificarse regresándolo con la mano en su cartera cegados de la risa.
A Beatriz Paredes le invocó de pasadita el sentido de la denuncia del presidente estatal del PRI Fernando Pérez Espinoza, por el presunto proselitismo político que realizan los delegados federales de dependencias que se asumen como posiciones panistas desde el centro. “El Comité Ejecutivo Nacional, respaldará a los gobiernos priistas, y sus correligionarios en el Congreso de la Unión harán su parte para respaldar a la entidad potosina, dijo bien enfática.” La intervención de la líder nacional, fue en estricta claridad para decirles; pues sí, así ocurre y hasta retardan las participaciones que les corresponden a los estados gobernados por el PRI, así es que, mejor póngamonos a trabajar, unidos, respaldando al gobernador Fernando Toranzo y dejando atrás el rencor, la ambición y la nostalgia de un pasado lastimante que se supera reestructurando y movilizando al partido para colocarlo en posición de competencia electoral para lo que se viene; en pocas palabras les dijo: Ocupémonos mejor en el mayor reto comicial que se aproxima.
En contexto, el discurso de la dirigente nacional del PRI, centrado en el balance de los buenos resultados alcanzados en el 2009 en la entidad, los logros del pasado 4 de Julio, y tímidamente en la defensa del dudoso reposicionamiento de su partido. No abundó más sobre el peso específico y resultados de la figura aliancista que se alzó con el triunfo electoral en Puebla, Oaxaca y Sinaloa o si el PRI tendrá después del proceso electoral reciente la contundencia para recuperar la presidencia de la República en el 2012.
Beatriz Paredes terminará su gestión en la dirigencia nacional del PRI en marzo del 2011, y muy probablemente estará pensando en su relevo y en los resultados electorales que pudieran alcanzarse en varios estados del país el siguiente año, principalmente lo que suceda en el estado de México, pues aunque su discurso sea convincente, ella sabe perfectamente que el mayor damnificado en este clima político fue justamente Enrique Peña Nieto y que ella estaría más que dispuesta a sacrificarse por jugar la grande dejando a un lado al gobernador mexiquense y al líder de la bancada priista en el Senado de la República Manlio Fabio Beltrones.
A partir de ayer y antes, la todavía dirigente nacional del PRI, si es boda, 15 años, funeral o bautizo, aunque tarde, pasará lista de asistencia para acumular simpatías y seguir frente a los reflectores. Beatriz Paredes estaría más que puesta para alcanzar el grandioso y generoso sacrificio de abanderar a su partido en el 2012. Si desistió coordinar la bancada priista en San Lázaro, fue porque no se la quiso jugar dejando la dirigencia nacional de su partido cuyo período estatutario le permitiría estar en el círculo de la sucesión presidencial.
Si la dirigente nacional del tricolor guardó cordura y sentido de proporción en su discurso, racionalidad y prudencia política que la caracteriza, fue más por sus cualidades que por el simple cuestionamiento de satanizar las posibilidades de una sola candidatura presidencial en el 2012 contra el PRI. Tampoco convocó o invitó a reflexionar para que se revise el esquema de selección interna de candidatos y de estrategia electoral, a pesar de que los resultados obtenidos en los recientes comicios no son para cantar victoria y echar las campanas al vuelo, ella sabe perfectamente qué ocurrió en Zacatecas y Aguascalientes y que está pasando en Veracruz, Durango e Hidalgo, por ejemplo.
Por lo pronto el Teatro Alameda, recinto majestuoso remodelado por el gobierno marcelista fue el escenario de toma de protesta de la dirigencia local priista. Nuevas y viejas caras hicieron acto de presencia. Connotados políticos potosinos e invitados especiales de otros estados engalanaron a lo que todavía añoraron como una verdadera fiesta revolucionaria.
La suculenta cena, -esa que conocemos los potosinos como de negros o de antropofagia no tardará mucho tiempo en llegar nuevamente y estar presente, sobre todo cuando las autoproclamas de paternidad y vocería por la candidatura de uno u otro aspirante surjan oficiosamente en esta tierra como ya sucedió y seguirá sucediendo, la política así es y seguirá siendo, es cuestión de señales y de tiempos.

ENTRE PARENTESIS

Los medios de comunicación no tienen ninguna responsabilidad de lo que se hace, se dice o se deja de hacer en el ámbito gubernamental. Les errores estratégicos, la actitud perniciosa y obstinada de algunos funcionarios del Ayuntamiento capitalino, convocan urgentemente a casi un año de mandato a la presidenta municipal Victoria Labastida Aguirre a generar y producir los necesarios cambios en su administración. La ciudad capital está hoy secuestrada por la indolencia, la ineficiencia y la indiferencia de una gestión municipal que aún no egresa del párvulo o de esa línea de aprendizaje por la que suele cruzar la improvisación y el solo deseo de arribar al poder por el poder mismo. Siempre se ha sostenido que Victoria Labastida tiene con qué responder y gobernar, y bien haría en revisar con sentido profundo todas y cada una de las áreas del Ayuntamiento y tomar las determinaciones que sean necesarias, al costo que sea, con sus consecuencias e implicaciones políticas naturales que pudieran darse y retirando a una bola de funcionarios y grillos inútiles, mediocres y ambiciosos. El gobierno capitalino no puede seguir dándose el lujo de seguir mostrándose arrogante a veces, y tímido también. Qué bueno que se inicien obras que políticamente no lucen pero que son necesarias y tal vez molestas para la ciudadanía, pero la presidenta tendrá que darle un giro de 360 grados a su estilo de gobernar para no convertirse en rehén de algunos que solo llegaron a usurpar la verdadera función pública.

Fernando Díaz de León Cardona se inició como reportero en El Heraldo en 1987. Es autor de la columna DE FONDO
deleoncardona@hotmail.com

 

 
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