Parecía que todo marchaba bien y la calma chicha se truncó
este fin de semana. Un levantado que luego ejecutaron y
un sospechoso tiroteo donde, de manera por demás sádica y brutal, mataron a un judicial y levantaron a otro sin que hasta hoy sepan algo de él. Ahora sabemos que el policía ultimado este lunes por la tarde, en las inmediaciones del Centro de Abastos, fue chofer de José Eduardo Baca, director de la Policía Ministerial del Estado, hasta hace unos pocos días y que participó activamente en la detención de uno de los secuestradores del sábado por la tarde, en el estacionamiento de Bodega Aurrerá de Reforma.
Con 7 balazos por la espalda, 3 de ellos en la nuca, al policía ejecutado le pasaron por encima varias veces su misma patrulla, lo que nos habla de un crimen ejemplar, esto es, que sirva de ejemplo para otros como él. Esta no es una especulación: horas después que el Agente de la PME participó en la detención de Balcones del Valle, fue “cazado” con 7 balazos en su patrulla y en su ruta. La pregunta es: ¿Nuestra policía está infiltrada?
Entendemos y alabamos que el Agente municipal que inició la persecución se mantuviera en Balcones, porque tenía plenamente identificado al secuestrador que trataba de esconderse ahí, pero cuestionamos, por no decir que descalificamos que los demás elementos de la PME no hicieran lo necesario para hallar con vida al secuestrado. ¿Cómo fue que a nadie se le ocurrió enfilar su patrulla por el mismo “rumbo desconocido” por donde minutos antes se había marchado la camioneta con el secuestrado y perseguirlos? ¿Dónde están sus tácticas, estrategias e inteligencia policiales? ¿En el rumbo desconocido? Los potosinos nos negamos a aceptar que nuestra ciudad pierda su rutina provinciana de paz y seguridad y por eso no es raro que reclamemos y rechacemos que la inseguridad llegara para quedarse y por eso exigimos resultados y una explicación convincente! ¿Por qué no los rastrearon con el helicóptero del Gobierno del Estado?
¿NO QUE NO?
Contrario a lo afirmado por el Edil Jorge Lozano Armengol, en el sentido de que los apoyos para El Realito no entorpecerían la realización de obra pública en ésta capital, ahora resulta que por un “vicio oculto” las finanzas municipales quedarán muy restringidas.
Según la Síndico Rocío Hernández Cruz, -nada que ver con la Oposición- tal “vicio oculto” podría entorpecer el ejercicio presupuestal del Ayuntamiento sanluisino en el 2009, tanto por la línea de crédito de 300 millones de pesos y los intereses que generen; como por los 260 millones aprobados para la presa “El Realito”. Tanto el crédito como los fondos para El Realito, dice, van a ocupar gran parte del dinero del año próximo y en eso no hay vuelta de hoja. Lo que la mantiene preocupada es que entre otras variantes, el apoyo al Realito implica mensualidades del Ramo 33 que, de acuerdo a la Ley son exclusivamente para obras sociales e infraestructura que ataque la pobreza en zonas marginadas. ¿A qué pobre marginado va a beneficiar El Realito? …¿Al pobre de Don Marce? La pregunta es: ¿Cómo le va a hacer JLA para “cerrar a tambor batiente” como está asegurando? ¿Podrá seguir haciendo inversiones del orden de los 600 millones de pesos anuales, como hizo este año? ¡Los pedirá a Felipe Calderón? ¿Se los darán?
Y la otra: ¿Bajo qué argumentos lograron que los Consejeros Ciudadanos aprobaran semejante “pellizco” a los recursos del Ramo 33? Valdría la pena tener a la mano copia del acta de esa sesión. ¿No cree usted?
SOSPECHOSISMO
Y es que uno no puede dejar morir en el aire las denuncias de recolectores particulares de basura en torno a que, mientras la ciudad sufre por la acumulación de los desechos, la mitad de los trabajadores y camiones municipales de recolección de basura están encerrados en los corralones de Ecología Municipal.
Por lo menos en nuestra colonia, ya no sabemos si, aplaudir cuando viene el camión 18 los lunes, o ponernos a temblar porque no lo volveremos a ver sino hasta el siguiente viernes; y si viene el miércoles ya no vuelve, hasta el siguiente lunes, cuando el compromiso era que pasarían lunes, miércoles y viernes y oficialmente ni las rutas ni los calendarios han cambiado. Así que aquí también volvemos a caer en el sospechosismo pues, con sus corralones llenos de unidades descompuestas, lo único que comprobamos es la apatía de las autoridades por resolver la situación que ya agobia a muchas amas de casa. Bastaría un poco de sensibilidad y compromiso moral para echar una revisada a la interminable lista de llamadas que éstas dan al 072 reclamando por el servicio en sus respectivas colonias. ¿Seguirán obrando a la Juan Camilo? Al tiempo.
¡DIOSITO!
Ahora resulta que la culpa del avionazo donde perdió la vida el inteligentísimo Juan Camilo Mouriño y el estratega anti-crimen organizado José Luis Santiago Vasconcelos, fue un error de asnos, burros o tarugos; un problema entre técnico-burocrático y humano. ¿Cómo ve usted? Resulta que por tratar de manejar el gobierno como si fuera empresa privada, contrataron por internet una pareja de choferes de jet, out sourcing, que no sabían la diferencia entre cumplir una instrucción y “darle un puntito” y eran tan cursis que, luego de un cruce de palabrotas, cuando se percataron de lo inexorable solo dijeron la cursi palabra:¡Diosito!
¿De qué se trata? ¿Porqué ahora no nos dejaron escuchar la grabación original y sólo nos dieron la dizque transcripción? Y además: ¿Por qué tenía que adelantarse el embajador gringo, Tony Garza, diciendo que sus técnicos no tenían evidencia alguna de sabotaje en el avionazo del 4 de noviembre?
Nos queda claro que todavía pueden tratar de seguirnos sorprendiendo con tesis absurdas e inverosímiles como las que ahora se sacan de la manga. Con ellas esperan sorprender al ciudadano crédulo, bien intencionado y legal que, para su desgracia no es el mexicano común y corriente. Y es que resulta por demás irónico que buena parte de la culpa recaiga en el sistema blanquiazul o neoliberal de las privatizaciones, en la cesión del interés nacional a manos de particulares, o lo que es lo mismo: la apropiación privada de lo público, y en la improvisación de los políticos negociantes.
Que Mouriño y acompañantes murieran por consecuencias directas de ésta irresponsabilidad administrativa de los bienes propiedad de la Nación, de verdad es una paradoja que refuerza nuestras observaciones en el sentido de que el “Funeral de Estado” que le prodigaron fue exagerado…y ahora hasta injustificado.
Si todo se debió a la turbulencia de un avión más pesado, que los inexpertos pilotos del Lear jet 45, subcontratados en out sourcing por la Segob, no supieron controlar; lo que en realidad procede es que investiguen cual fue la culpa de JCM aunque haya muerto.
Que nos digan si fue omiso, inepto, irresponsable o simplemente, tarugo pues sólo así se puede aceptar que el inteligentísimo madrileño-campechano se echara a volar en manos de quién sabe quién.
Esto sólo reafirma la tesis de Manuel Bartlet Díaz en torno a que nunca como en tiempos de JCM la Segob estuvo tan pésimamente manejada. Y si nuestros Legislados fueran congruentes, deberían llevar el caso hasta el punto de exigir al Presidente Calderón que nos explique sus “razones de Estado” del apasionado discurso en las honras fúnebres del “héroe amigo”, que sólo murió por razones técnico-burocrático-humanas. En fin, que con su PAN se lo coman.
Y, no sin antes consignar la tacañería del presidente municipal de Soledad de Graciano Sánchez, Juan Manuel Velázquez Galarza, que prefirió ¿ahorrarse? ¡Si no eran de su bolsa! 5 mil pesos que hubiera costado traer a la gente del Récord Guinness, o buscar algún notario que diera fe del esfuerzo de la descendiente de doña Cristina Jalomo, Marías del Carmen Moreno, y motivarla para lograr la enchilada potosina más grande del mundo; aquí nos leemos en otro BURO POLITICO el próximo domingo.
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